jueves, 17 de mayo de 2012
¿Por qué pediatría?
Cuando lo elegí no tenía dudas. Sabía que quería pediatría, sentía que era pediatría y no otra cosa a lo que quería dedicarme el resto de mi vida. Sin embargo, si tengo que escribir las razones no sabría enumerarla como tal. Fueron muchas razones racionales pero sobre todo seguí un instinto. Pensé que cuando sonara el despertador y tuviera que ir a trabajar a un servicio donde hay niños lo haría con ilusión y creo que es algo que no se puede pagar. Lo que más me motivó en un principio fue que iba a atender a recién nacidos. Me parece lo más bonito que se puede hacer cuidar a un neonato, darle la bienvenida al mundo, explorar sus reflejos, sus manitas, darle cariño...Sin embargo conforme ha empezado la residencia veo que no solo son los recién nacidos sino todos los niños los que me inspiran esa ternura.
Por otra parte, cientificamente me parece una especialidad llena de posibilidades, con un campo de actuación inmenso viendo al niño como un conjunto, la medicina como un todo y no separada por partes. Desde la cardiología hasta la neumología, pasando por neurología. Desde un neonato hasta un escolar....Es un campo tan amplio que da hasta vértigo pero hace ver la medicina como siempre la he visto, como un todo indivisible.
Todo esto, la parte racional del amplio campo científico junto con esa ilusión que me hacía pensar que mi trabajo fuera con esos niños hicieron que fuera pediatría y no otra la especialidad que elegí.
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